A medida que ha trascurrido el Mundial 2018 en Rusia, y hemos presenciado los encuentros hasta los octavos de finales, nos asiste la convicción de que nuestra selección debió estar allí y hubiera cumplido un digno papel disputando los lugares de privilegio.

La generación dorada tenía los pergaminos, calidad, pujanza, para habernos brindado grandes satisfacciones. Pero la irresponsabilidad, la soberbia, sumado a la afición al alcohol, las fiestas y el pasarlo bien, de unos pocos que no comprendieron  lo que es representar a la Patria, frustraron los sueños de miles de chilenos.

No se ha aprendido la lección, volvimos a tropezar con la misma piedra. Esto de salir a carretear, huir de los lugares de concentración, y no cuidarse, no es una novedad. Ya ha ocurrido desde hace más de medio siglo con nuestras selecciones. Para muestra un botón. Ya en el Sudamericano de Fútbol de 1957, realizado en Lima, Perú, la selección se escabullía del hotel Claridge para ir a prostíbulos.

Perdieron cuatro de cinco partidos, salieron penúltimos. De regreso al país tres fueron expulsados de la selección a perpetuidad, otros expulsados por un año, seis meses y cinco meses, y seis amonestados. Desde esa fecha en adelante, ocurrieron nuevos hechos protagonizados por algunos seleccionados díscolos que gustaban  de salir de farra.

                          EN FECHAS MAS RECIENTES

Brevemente vamos a recordar algunos malos comportamientos de seleccionados que se excedían de su afición al alcohol. Se recuerda que en 1980 en Arica, El plantel dirigido por el DT Luis Santibáñez disputó un partido amistoso en la ciudad norteña ante el equipo local. Luego del compromiso, Carlos Caszely, Leonel Herrera y Osvaldo Hurtado se escaparon del hotel para disfrutar un rato de la noche de esa ciudad en los locales nocturnos Las Brujas y Los Duendes. Sin embargo, fueron sorprendidos y el entrenador decidió borrarlos del equipo.

Otro caso. La noche previa a que la Selección Sub-20 viajara a Argentina a disputar el Mundial de la categoría en 2001, un grupo de jugadores, entre los que se encontraban Jaime Valdés y Rodrigo Millar, se fueron acudieron a un prostíbulo ubicado en  las calles Mac Iver y Agustinas, donde los encontró Carabineros en la madrugada. «Vimos unas luces rojas que parpadeaban y pensamos que pasaba algo malo, por eso entramos», fue la insólita explicación de Valdés tras lo ocurrido.

 Pero hay otros sucesos. La Selección chilena, a cargo del técnico Nelson Acosta, celebraba su victoria 1-0 sobre Irlanda en un amistoso disputado en Dublín. Durante la noche, mientras paseaba por las habitaciones, el entrenador advirtió que en el cuarto que compartían Mark González y Reinaldo Navia había tres mujeres. Los jugadores explicaron que las coquetas jóvenes sólo querían un autógrafo y jugar un rato a la playstation, pero el “Pelao” Acosta no se tragó el cuento y  fueron desafectados.

                                          PUERTO ORDAZ

Chile se había clasificado a cuartos de final de la Copa América en Venezuela como uno de los dos mejores terceros. Cuando la  Roja  preparaba el duelo con Brasil, el técnico Nelson Acosta negó rumores sobre indisciplina luego de que trascendiera que un grupo de futbolistas (Jorge Valdivia, Jorge Vargas, Pablo Contreras, Reinaldo Navia, Rodrigo Tello y Álvaro Ormeño) había armado una guerra de comida en el lobby de la concentración. Además, una trabajadora del hotel denunció que los futbolistas le habían hecho propuestas indecorosas.

Otro suceso que se recuerda    fue el famoso Bautizazo ocurrido el 2011 En la previa del duelo ante Uruguay en Montevideo, por las Eliminatorias al Mundial de Brasil, Jorge Valdivia celebró el bautismo de su hijo menor. Tras la celebración, Arturo Vidal, Carlos Carmona, Jean Beausejour y Gonzalo Jara llegaron más tarde de lo que estaba previsto a la concentración de Pinto Durán y en «mal estado», según constató el técnico Claudio Borghi.

Tras el incidente, el técnico y la Federación decidieron un duro castigo para todos los implicados, que finalmente sería de 20 partidos fuera de las convocatorias. Un mes antes de ese hecho, Valdivia y Beausejour ya habían llegaron en estado de ebriedad al predio en una convocatoria anterior.

  EL INCORREGIBLE VIDAL    

Este jugador que juega en Europa había sido señalado como fiestero por diarios importantes de Italia y España, y se le menciona como protagonista de incidentes en locales nocturnos donde bebía en demasía.

En plena Copa América de Chile, Jorge Sampaoli le dio una tarde libre al plantel antes del último partido de la fase de grupos. Llegada la noche, todos los futbolistas habían regresado a la concentración, excepto Arturo Vidal: que había estado con amigos en el casino Monticello, y  protagonizó un choque a bordo de su Ferrari.

Fue detenido por conducir en estado de ebriedad. Tras pasar la noche en la comisaría, el jugador se reunió con el entrenador y recibió una amnistía, que le permitió seguir dentro del plantel. En un partido trascedental ante la selección de Paraguay, pasado de revoluciones, fue el autor de un autogol.

En las horas previas a viajar a Rusia para disputar la Copa de las Confederaciones, un nuevo escándalo sacudió a la Selección de Chile: Eugenio Mena fue detenido por exceso de velocidad y manejar en estado de ebriedad. Le perdonaron la vida, sólo lo retaron, y se incorporó al equipo.

1 Comentario

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